La spin-off universitaria busca transferir tecnología de inteligencia artificial eficiente al tejido productivo.
El avance abre nuevas posibilidades para estudiar fenómenos físicos complejos con equipamiento más accesible.
Especialistas analizan nuevas aplicaciones de la IA para interpretar y gestionar información geográfica.
La investigación ayuda a entender procesos que influyen tanto en el clima como en la vida marina.
El nuevo reglamento establece criterios para integrar estas herramientas con responsabilidad académica.